Resistiendo a la Caverna

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jueves, 18 de octubre de 2007
"Resistiendo a la Caverna" se muda a "Altersocialismo".

De momento y hasta que se realice la migración completa, permaneceran simultanamente ambas bitacoras


miércoles, 25 de julio de 2007
Para finalizar la temporada, nos despedimos con un especial sobre economía en España.
Una entrevista y cinco artículos del indispensable Juan Torres López, en los que nos advierte de la falta de presupuesto de las actuales leyes sociales aprobadas, del desigual reparto del crecimiento del PIB español, de los beneficios y la distribución de la renta en España, una reflexión sobre si ¿Vale la pena crecer así? y un análisis sobre las contradictorias políticas del PSOE.
Completan el especial sobre economía en España, la respuesta de Vicenç Navarro a David Taguas sobre la supuesta inviabilidad de la Seguridad Social en España, un articulo de Hernández Vigueras sobre el fichaje de Aznar como asesor de Centauro Capital, fondo de inversiones especulativas con sede en Islas Caiman, una reflexión de Carlos Taibo sobre el carácter de izquierda del actual gobierno y una denuncia de Edmundo Fayanás sobre un recorte en las pensiones.
De este mismo autor y fuera del especial sobre economía, es la descripción que realiza sobre “El blairismo” como ideología.
Incluimos también cuatro textos del quizás mejor analista de la situación política en España (Gustavo Búster), sobre las elecciones municipales, los pactos postelectorales, el debate sobré el estado de la nación y la última conferencia intergubernamental de la Unión Europea.
Nos hacemos eco, de curiosidades en las campañas electorales de Valladolid y Marinaleda, del “Manifiesto por la supervivencia” elaborado tras in intenso trabajo por los alumnos de último curso de la Facultad de Biología de la UAM y de rebelate.info un situó para publicitar noticias rebeldes.
Finalmente, publicamos un resumen sobre la presentación del libro de Ángel Carcoba “La salud no se vende, ni se delega: Se defiende” y una reseña mía sobre el libro “La izquierda verde” de Ángel Valencia.


El libro “La izquierda verde” coordinado por Ángel Valencia y al que López Arnal nos aporta, como siempre en el, unos interesantes comentarios , esta impulsado por la”Fundació Nous Horitzonts” y editado por Icaria.
Para quien no lo sepa, la “Fundació Nous Horitzonts” es la fundación de ICV, y este libro pretende ser un intento de dar un contenido y acercar el ecosocialismo, entre los simpatizantes y militantes de un partido (ICV) al que siempre se le ha acusado de que su transformación hacia el “ecosocialismo” haya llegado mas por motivos “tácticos” o de marketing político que por un verdadero convencimiento ideológico. De ahí que muchos que nos consideramos cercanos al “ecosocialismo” desde un punto de vista teórico, cuestionemos en la práctica el carácter ecosocialista de ICV

El libro fue presentado en Septiembre pasado, en la recuperada, por parte de ICV, “Festa del Treball”, antaño organizada por el PSUC (No entrare en el debate sobre los derechos que puede tener ICV para organizar esta fiesta) y está dividido en diez capítulos y cuatro bloques: “Pensando en la izquierda verde”, “El espacio político de la izquierda verde”, “La izquierda verde en el caso español”, “La izquierda verde: Perspectivas y desafíos de futuro”. (Nótese la facilidad con la que se sustituye el termino “ecosocialismo” por el de “izquierda verde”).
Cada capitulo esté escrito por un autor diferente y combina artículos muy interesantes como los de Riechmann, Sempere o especialmente el de Monedero, con, por otro lado, autenticas piruetas llenas de omisiones y sectarismos como en los capítulos que intentan justificar el camino de ICV o la historia de los verdes de Andalucía.
Creo que se pueden distinguir dos (o incluso tres) escuelas ecosocialistas.
Los ecosocialistas de origen verde (ecologistas que se abrazan al socialismo) como Lipietz, Dobson o Angel Valencia (editor del libro “La izquierda Verde”
Los ecosocialistas de origen marxista (marxistas verdes) como O’Connor, Kovel, Bahro, Foster, Lowy o toda la escuela de Sacristán y Mientras tanto (Fernández Buey, Capella, Riechmann, Tello, Sempere, Recio, Lopez Arnal, …)
Y finalmente los ecosocialistas de origen libertario como Martínez Alier


La presentación de libro de Angel Cárcoba "La salud no se vende ni se delega. Se defiende", ha sido realizada por Vicenç Navarro, Carmelo Plaza, Rodolfo Benito y el propio Angel Carcoba, cuyas intervenciones resumimos a continuación. Todos resaltaron la importancia de la salud laboral y reivindicaron la salud de los trabajadores en cualquier lugar que estos se encuentren.

Rodolfo Benito, presidente de la Fundación Sindical de Estudios y miembro de la Comisión Ejecutiva Confederal de CC.OO. resaltó el empleo como “el vinculo fundamental de la salud y la seguridad de los trabajadores” y resaltó la importancia del libro “que habla del pasado, pero mirando al futuro, y es útil para reflexionar, para hacer mas viable el trabajo del sindicato en esta materia” , señalo que Ángel Cárcoba es “uno de los mejores y mayores experto de este país
en materia de salud laboral” y resaltó su vinculación permanente con CC.OO., “ahora en la Confederación, antes en la Unión de Madrid, y siempre manteniendo un vinculo con empresas y centros de trabajo, además del trabajo sindical, que nos han ayudado mucho”.

Vicenç Navarro empezó su intervención haciendo referencia a un estudio realizado en los años 70 en Estados Unidos, siendo director de la Escuela de Salud Pública de Hopkins que analizaba los determinantes de la salud del pueblo estadounidense, contrariamente a la creencia general acerca de los factores de riesgo tradicionales como dieta, ejercicio, comportamiento individual, etc, el resultado mostró que la variable más importantes en la salud y que configuraba la longevidad, los años de esperanza de vida que tenían los ciudadanos, era el trabajo, la naturaleza de su trabajo.

Hoy esta variable se ha desestimado. El trabajo ha desaparecido incluso en los análisis científicos. Hace poco, un gobierno español elabora un plan de salud, en el que se analiza la situación de salud y ni una sola vez se cita la situación del trabajo. Se trata de algo muy preocupante y es fundamental que se recupere este concepto. Este libro es un paso muy importante en esa línea.

Vicenç Navarro se mostró muy critico con el hecho de que hoy es el factor consumo y no el trabajo el parámetro que mide la relación de los ciudadanos con la sociedad, y es precisamente entorno al consumo como los propios ciudadanos se autoincluyen o autodefinen como pertenecientes a una determinada clase social ¿alta, media, baja?. Considera que es algo profundamente erróneo, porque lo que la gente tiene depende de lo que hace, y no al revés. El trabajo es el factor determinante de lo que uno tiene.

Considera Navarro que el trabajo juega un papel decisivo para configurar la escala social de un país. Y en contra de lo que se puede creen es obvio que en España hay clases sociales (burguesía, pequeña burguesía, clase media y clase trabajadora continua vigente). Una maestra, tiene una renta menor que un trabajador de la siderurgia, por tanto el trabajador de la siderurgia sería clase media, en esa categoría, y la maestra, clase baja, pera la esperanza de vida de la maestra es mucho más elevada que la del trabajador de la siderurgia. Las condiciones del trabajo son determinantes. En España la mayoría de la ciudadanía es clase trabajadora.

Frente al discurso de que “ya no hay clases” el profesor Navarro pone un ejemplo “miren los certificados de muerte”, En cualquier país la relación entre como la gente vive y como muere es muy evidente. “un burgués vive dos años más que un pequeño burgués; y este 2 más que una persona de clase media, profesional de renta media alta; que vive 2 más que un trabajador cualificado; que vive 2 más que un trabajador no cualificado; que vive 2 años más que un trabajador no cualificado y con mas de 5 años de paro. La diferente es de 10 años. Una persona de la burguesía vive 10 años más que un trabajador”.

Navarro continua su intervención haciendo un repaso a como mientras en España se vive en una dictadura, en Europa se avanza y se produce un pacto social entre capital y trabajo con implicaciones en salud laboral; en Estados Unidos se avanza en la lucha obrera para redefinir la naturaleza y el control del proceso de trabajo. Hubo un cambio de enorme profundidad, se redefinió la relación entre los trabajadores y el mundo empresarial y entre los trabajadores y los científicos. El movimiento obrero participa en esta nueva definición del concepto de salud laboral; esta corriente enraíza con especial fuerza en el movimiento sindical italiano, que se convirtió en una referencia, y consiguió avances importantes en el campo de la salud generando un movimiento, en el cual los propios trabajadores son los protagonistas y deciden no delegar, “el conocimiento no es algo que hacen los científicos, es lo que se genera en la práctica diaria y el científico aparece como servidor, no como protagonista. Se trata de una orientación que tuvo una enorme importancia internacional. Ángel Carcoba jugo un papel clave en la introducción en España de esta visión”.

El libro “La salud no se vende, ni se delega, se defiende”, es un claro intento de recuperar aquella experiencia, que es fundamental, porque muchas enfermedades no se han llegado a conocer hasta que no han sido los propios trabajadores, con la experiencia cotidiana, los que han ido definiéndola. Estas experiencias hicieron que la clase trabajadora exigieran que la salud laboral no dependiera de las empresas. Frente al avance que estos logros suponen el mundo empresarial se encuentra amenazado y responde con el neoliberalismo.

“El neoliberalismo no se entiende, sin las enormes conquistas que el mundo del trabajo hizo en la década de los 60 y 70, Reagan, Thatcher, son la respuesta de las clase dominantes a la amenaza que tienen a sus privilegios por parte de la clase trabajadora. El neoliberalismo es la ideología de la clase elevada”. Vicenç Navarro define el neoliberalismo como el protagonismo del mercado, donde los recursos se distribuyen según la capacidad de consumo que tienen las rentas, mientras que el sector publico juega un papel secundario.”Lo que es muy de lamentar es que el neoliberalismo también esta alimentando a muchas opciones de izquierda”, continua afirmando que el liberalismo no habla de trabajadores, habla de consumidores, no habla de solidaridad, habla de competitividad. No habla de grupos colectivos, habla de individuos y es esa cultura que machaconamente se transmite, lo que hace que cale en la ciudadanía. Frente a este avance del neoliberalismo, considera que la respuesta tiene que ser “la recuperación de aquellos valores, no para hacer una copia mimética, sino para inspirar a los nuevos valores.”

En este contexto considera importante que se recupere el significado de la democracia que no es votar cada cuatro años, “¡fíjense que ese concepto de delegación lo utiliza la derecha!. La democracia se realiza en base a tareas cotidiana donde la ciudadanía vive y donde el ciudadano vive, trabaja, reside y satisface sus necesidades. ¡A eso la derecha se opone, y también algunos sectores de izquierda!. Es ahí donde hay que reformar esa visión del proyecto de las fuerzas democrática. Y a mi me preocupa mucho que ese aspecto esa manera de pensar tan generalizada esta haciendo tanto daño, y cosas que están haciendo se aceptan como verdades, cuando es mera ideología y se llega a situaciones extremas, cuestionando incluso la viabilidad de la Seguridad Social. Y puso como ejemplo la noticia aparecida en la prensa según la cual “nada menos que el jefe de la oficina económica de Moncloa, dice en un artículo, apoyado por una editorial del País, que la Seguridad Social no es sostenible, que la edad de la jubilación tiene que ser de 70 años. ¡ni Bush se ha atrevido a tanto! Y nadie dice nada. Silencio. Nadie dice nada. Si la izquierda fuera una persona a mi me gustaría sacudirla y decirle: oiga responda”.

Vicenç Navarro finalizo su intervención pidiendo el voto para la izquierda y reivindicado la critica a la izquierda “el militante tiene que ser más critico” y reafirmando “mi lealtad es solo a la clase trabajadora de este país, a nadie más”.

Carmelo Plaza, secretario de Salud Laboral de CC.OO. de Madrid, resalto la importancia de presentar un libro que nos permite conocer la historia “sobre la historia debemos construir el futuro y seguir avanzando”. También resalto la importancia que tiene la actual Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la necesidad de “atajar los incumplimientos que causan daño a la salud y a la vida de los trabajadores, que debe pasar por la implicación de los jueces. No puede haber tanta impunidad cuando se juega con la vida”.

Por su parte Ángel Cárcoba, autor del libro, empezó su intervención señalando la figura de Vicens Navarro para impulsar la salud laboral en nuestro país, ya que fue Navarro quien “me puso en contacto con la sede del conocimiento científico en estos temas, que entonces y aún ahora reside en Estados Unidos, cuando aquí estábamos con la Ordenanza General de Seguridad e Higiene”. También hizo mención al contacto con los sindicatos italianos “ambos fueron básicos para que en pocos años, desde el 78 al 82 la aplicación de estos modelos tuviera aplicaciones importantes en nuestros país”. Señala Ángel Carcoba que este cambio se visualiza bien observando las estadísticas: en 1976 se producen en nuestro país 2.200 accidentes mortales y en 1980 se había reducido a 924.

También quiso dejar claro que la Unión de Madrid “es la primera organización obrera de este país que se dota de un departamento de salud laboral”, y subrayo la importancia de este hecho porque “el conocimiento proporciona autonomía y ésta lleva a la hegemonía”.

Carcoba reconoció un punto de nostalgia al recordar a compañeros, a los que esta dedicado este trabajo “y cito algunos que ya no están: Gastone Marri uno de los ideólogos y coinventores de un modelo sin precedentes que recorrió todo el mundo, o un querido compañero de CC.OO. Ignaci Fina”, y también dedico un emocionado recuerdo a “a toda una generación de sindicalistas que entregaron lo mejor de si mismos, que surgieron nada mas legalizarnos. Eran activismo militante. Horas de trabajo en la empresa y en el sindicato”. No quiso que se le olvidara hacer una referencia al libro “Salud e imperialismo”, imprencidible para conocer la importancia de los indicadores de salud y saber porque enferman y mueren los ciudadanos en diversas partes del mundo en relación con ideología, el imperialismo, etc.

Señala que la idea del libro surge a raíz de la muerte de Gatone, se produce un encuentro donde están sindicalistas italianos como Govani Berlinguer y surge la idea de escribir como se trasladó a España el modelo obrero italiano.

El objetivo del libro es poner en manos de los trabajadores, de los delegados, se sindicalistas, activistas, expertos en salud laboral una serie de datos históricos e información sobre como se hizo el recorrido de la Seguridad e Higiene de la dictadura a la Salud Laboral. De la Salud Laboral regresamos a la Salud y Seguridad en el trabajo como es la actual normativa. “Yo hubiera soñado siempre con llegar a la Salud de los Trabajadores, allí donde estos estén, pero esta es la etapa por la que hemos de llegar. Desde la salud en el trabajo a la salud de los trabajadores”, añadió

El libro pretende romper una idea que está haciendo mucho daño en el propio movimiento obrero, “conceptos como seguridad, higiene, salud, salud laboral, salud pública, condiciones de trabajo, cultura de la prevención, empresas socialmente responsables, empresarios sin fronteras” son conceptos que podrían ser asumidos por empresarios y hacer creen que todos hablamos de la misma cosas pero para Carcoba esto no es cierto “yo no tengo nada que ver con la cultura de prevención del empresario, ni con los códigos de buenas prácticas, ni con la estrategia comunitaria basada fundamentalmente en sustituir la norma por la autorregulación; añade que hay que tener presente que la cultura de la prevención es una imposición de la patronal europea y resaltó la importancia de no caer en el pensamiento único, subrayando la existencia de al menos tres modelos: “el modelo obrero el modelo empresarial y el modelo tecnocrático” que evidencian las distintas formas de enfrentarse al problema y al drama de la enfermedad y la muerte en el trabajo, para apostillar “no todos vamos en el mismo barco. Porque cuando un barco se hunde las desigualdades se ponen más en evidencia” y recordó como en el hundimiento del Titanic fallecieron el 16% de los viajeros de primera y el 60% de los que iban en tercera”.

Para Ángel Carcoba la salud laboral implica demasiados interrogantes y controversias como para ser presentado como un conjunto de datos estadísticos y como una cuestión meramente técnica, considera que “La salud laboral es el proceso mediante el cual unos obtienen plusvalía y beneficios y otros enfermedad y muerte”.

Denunció que cada año mueren en el mundo 2.200.000 trabajadores y se interroga “¿Qué otra causa, ni guerras tan siquiera, ocasionan tanto sufrimiento y tanta muerte?. Es donde la lucha de clase de muestra de la forma más brutal. Nos pueden quitar salarios, nos pueden deslocalizar, pero ocasionarnos la enfermedad y la muerte a mas de 2.000.000 de trabajadores al año en el mundo, es lo más brutal de la lucha de clase”. Considera que estas muertes responden a un tipo de delincuencia “fría, calculada y aceptada socialmente”, los italianos los denominan “homicidios blancos”, los ingleses “asesinatos de orporación”.

Miles de millones de euros mueven hoy la salud y la seguridad “solamente las Mutuas declaran cada año mas de 2.000 millones de euros de beneficios netos. En este país hay registradas más de 1.000 servicios de revención ajenos, muy interesados en la obtención de grandes beneficios y nada interesados en la salud de los trabajadores”

Ante esta situación señaló que en mucha gente cunde el pesimismo, “eso lo percibo en muchos trabajadores” y eso en estos momentos significa delegar, y “produce una cadena que hace imposible la acción sindical,porque acción sindical significa participación”.


Con la mano izquierda te doy un poco, con la derecha te quito más
Juan Torres López

Un estudio de la fundación Eurofound de la Unión Europea acaba de poner una vez más de manifiesto que en el campo de la política económica el gobierno de Rodríguez Zapatero está siendo muy negativo para los trabajadores y las clases con renta más baja. Según ese estudio, en toda la zona euro los sueldos subieron un 0,8% en 2006, mientras que en España lo hicieron sólo un 0,5%.

Se trata de un dato que vuelve a corroborar la pérdida de poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores españoles que se viene produciendo en los últimos años y que refleja que el gobierno de Zapatero actúa con una lógica bastante perversa.

Con la mano izquierda diseña y ofrece políticas sociales que pretenden ser muy avanzadas y dirigidas a los más desfavorecidas, pero con la mano derecha de la economía favorece un reparto de la renta cada vez más beneficioso para las rentas del capital.

El saldo evidente no puede ser más que el incremento de la desigualdad y ésta siempre termina con más malestar social.

Es verdad que esto se produce hoy día como consecuencia de reformas y transformaciones que se dieron años atrás (privatizaciones, reformas laborales y fiscales, políticas desreguladoras, privilegio de la banca, facilidades para la desolocalización...) pero eso no exime de responsabilidad a este gobierno.

El de ZP afirma permanentemente que tiene más voluntad de hacer políticas sociales y bienestaristas que el de Aznar, que pretende gobernar a favor de los más desfavorecidos. Y es verdad que eso lo consigue en gran medida, como es fácil comprobar simplemente comparando las leyes de una y otra etapa.

Pero el problema de este gobierno es que puede terminar siendo una experiencia frustrada y prácticamente calcada del anterior en materia económica (es decir, de rentas y bienestar en definitiva) porque está casi completamente atado de pies y manos por las políticas neoliberales que aplican sus responsables económicos.

La política fiscal, el empecinamiento en mantener el superávit presupuestario que impide avanzar como sería necesario en educación, en desarrollo tecnológico e innovación, en infraestructuras sociales y en protección social, la falta de intervenciones más decisivas en el mercado de trabajo, la excesiva desregulación de los servicios... todo eso genera precarización y salarios a la baja. Mientras que la mano tendida a las grandes empresas, la incapacidad para hacer que la actividad económica sea menos patologico-dependiente de la construcción o la falta de decisión política frente a los grandes poderes financieros, dan ala a las grandes empresas para imponer condiciones laborales y salariales muy perjudiciales para los trabajadores.

Esta esclavitud es la que deberían tratar de romper los socialistas más consecuentes, los sindicalistas honrados y todos los ciudadanos de izquierdas. Aunque no será fácil porque no se percibe ni que haya voluntad política para ello ni condiciones sociales para lograrlo.

El principal escollo radica en una de las más grandes paradojas de nuestra época y que es, a su vez, la principal victoria del neoliberalismo: a medida que las clases trabajadoras pierden renta se hacen más conservadoras e incapaces para enfrentarse al poder establecido que las empobrece.

Como sus vanguardias sindicales y políticas tienden a reproducir ese conservadurismo para poder identificarse con sus bases resulta que las clases trabajadoras pierden poder de influencia y decisión, se fragmentan y desorganizan pasando a ser un magma de individuos aislados en lugar de grupos sociales con intereses expresos y compactos y, a la postre, se callan y tratan solamente de sobrevir cada persona como se pueda.

Resignados, los trabajadores terminan por ser los grandes legitimadores de las políticas económicas que los empobrecen.

Por eso decimos que el empobrecimiento no consiste simplemente en tener menos rentas, sino en la pérdida de empoderamiento, de pulsión y rebeldía, en la renuncia a pertenecer al ser social de referencia, e incluso en la confusión que provoca en los individuos a la hora de saber lo que de verdad interesa o conviene a cada uno.

El problema no es que estén bajando los salarios en España sino que eso se produce precisamente porque los trabajadores adniten estar más explotados sin rechistar, porque se han rendido, porque ya les da todo igual.

Les hacen juegos de manos delante de sus narices cuando les dicen que están dándole mucho por aquí y les quitan más todavía por allí, pero, ensimismados como están, son incapaces de descubrir el truco.

Y no es que los neoliberales sean unos grandes magos. Es que nos han entontecido.


¿Vale la pena crecer así?
Juan Torres López

Una de las obsesiones más comunes a casi todos los dirigentes políticos es lograr que aumente el Producto Interior Bruto, que se registren tasas cada vez más altas de crecimiento económico.

Cuando esto ocurre enseguida nos dicen que la economía va bien y que a partir de ahí vendrán más empleos y mejores condiciones de vida pero eso, desgraciadamente, casi nunca ocurre de verdad.

El concepto que se utiliza para medir el crecimiento de nuestras economías, el Producto Interior Bruto, sólo puede proporcionar una medida muy grosera de lo que en realidad está creciendo y de cómo nos afecta a todos.

Por un lado, sólo registra lo que se puede medir en valores monetarios. Estos días, por ejemplo, está aumentando el Producto Interior Bruto español por el valor correspondiente al gasto que se realiza para retirar los vertidos producidos en las playas de Ibiza. También aumentará el PIB este verano gracias al gasto que se realice para levantar los cadáveres de nuestras carreteras, o para prevenir la llegada de medusas a nuestras costas, o para apagar los fuegos que puedan declararse en nuestros bosques. Todo ello hace que haya más actividades económicas e incluso más ganancias y posiblemente más empleo pero la cuestión estriba en que de ese incremento no se resta la pérdida de bienestar que haya podido suponer el cierre de las playas, las muertes o la evidente destrucción de riqueza que todo eso comporta.

Es evidente, sin embargo, que el más elemental sentido del bienestar humano tiene que ver no sólo con lo que tiene valor monetario sino con muchas más cosas, con la felicidad, la seguridad o la satisfacción material o espiritual, que hoy día no se computan en el PIB.

El profesor español José A. Tapia ha puesto de relieve resultados muy significativos que contradicen la idea intuitiva que suele predominar entre los dirigentes sociales e incluso entre la mayoría de los ciudadanos. Contrariamente a lo que comúnmente se piensa, la realidad, en palabras de Tapia, es que es “en los años de crisis económica o, en otras palabras, de recesión, cuando aumenta el desempleo, la mortalidad tiende a disminuir más rápidamente. Y, a su vez, los años de crecimiento económico intenso, en los que el desempleo se reduce, se asocian a una evolución peor de la mortalidad, que tiende a disminuir más lentamente y a veces incluso aumenta. Estos efectos se han comprobado en EE.UU. y Alemania, en España durante el período 1980-1997, en un panel de países industrializados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y en varios países latinoamericanos”. (José A. Tapia Granados. “Salud, economía y libertad: 40 años de crecimiento económico, transición política y condiciones de salud en España”.
Esos datos sugieren claramente que el crecimiento económico, la simple expansión de los valores monetarios que registra el PIB, no implica por sí mismo, sino más bien todo lo contrario si el modelo de crecimiento no es el adecuado, que se logren efectos beneficiosos sobre el bienestar, al menos concebido en este caso como mejor salud y menos mortalidad.
Por eso decimos que el crecimiento que muestra el PIB es ficticio, porque no refleja los costes que aunque sean no monetarios están claramente asociados a la actividad económica.

El PIB tampoco nos dice nada acerca de cómo se reparte lo que está creciendo, de modo que se puede decir que la economía marcha divinamente cuando, en realidad, sólo les va bien o mucho mejor a unos pocos, como de hecho viene ocurriendo en los últimos años de gran incremento de las desigualdades.

La significancia perversa de la idea de crecimiento económico medido solamente a través del Producto Interior Bruto se muestra claramente cuando la actividad que lo está generando es tan desordenada e irracional como la construcción y el urbanismo que hoy día predominan.

Como ha recordado José Manuel Naredo, algunos investigadores, como W.M. Hern, han comparado las manchas que deja el cáncer en los escáner y las de la cartografía sobre la ocupación del territorio. Así han podido comprobar el enorme parecido entre los procesos cancerígenos y la incidencia que tiene la especie humana sobre el territorio para generar el crecimiento económico de nuestros días.

Es asombroso confirmar que los procesos de crecimiento urbano que estamos contemplando continuamente a nuestro alrededor tienen efectivamente las mismas características de las patologías cancerígenas: crecimiento rápido e incontrolado, indiferenciación de las células malignas, metástasis en diferentes lugares e invasión y destrucción de los tejidos adyacentes.

Estas semejanzas con el cáncer del crecimiento económico de nuestra época, basado en el desorden urbano, en la hiperexplotación de los recursos, en la especulación inmobiliaria o en la sobreproducción, no son un simple recurso retórico.

Lo que está sucediendo verdaderamente es que fomentamos un tipo de actividad económica que es depredadora y fatal para el conjunto de nuestro ecosistema.

Lo habitual es, por ejemplo, que cuando se hacen planes urbanísticos, y en general cuando se establecen las previsiones del crecimiento de la actividad económica, no se tome en cuenta el volumen de residuos que se van a generar, o el consumo de energía o de materiales físicos que va a ser necesario utilizar o movilizar para llevarla a cabo. Nada de eso forma parte de la contabilidad social al uso porque ésta no atiende a los efectos o costes que la actividad genera sobre el medio ambiente, sobre la vida humana o sobre la existencia misma del planeta. Poblamos de cemento nuestras tierras y costas, amurallamos los cauces naturales, envenenamos el aire y el agua, consumimos sin reponer los recursos ancestrales, desforestamos sin límite o, simplemente, agotamos las condiciones que son imprescindibles para la propia vida humana y no tenemos nada de eso en cuenta a la hora de mostrar lo que cuesta la actividad que se está llevando a cabo. Lo único que importa es que aumente el valor monetario de lo que hacemos y nos creemos que eso significa que todo marcha viento en popa.

Ese tipo de razonamiento es perverso en todo caso pero se está haciendo especialmente peligroso en España porque lo han asumido, quizá como el que hablaba en prosa sin saberlo, los jueces y magistrados que han de resolver las demandas sobre los desmanes urbanísticos que tantas veces se ponen en marcha irregularmente gracias a las corruptelas de propios y extraños.

Con frecuencia ya casi generalizada se suelen oponer a su paralización cautelar afirmando que llevan consigo un potencial de riqueza de tal envergadura que se pondría en peligro un valor económico muy elevado si su construcción se retrasara. Un razonamiento literalmente bruto porque, al igual que el PIB, sólo tiene en cuenta valores monetarios y presentes. Si los magistrados no computaran solamente los costes explícitos de esos proyectos y tuvieran en cuenta los implícitos (los que suponen dejar de hacer o disfrutar), los no monetarios y los efectos a largo plazo, con toda seguridad que sentenciarían de otro modo. No dejarían que se llevaran a cabo proyectos como los que en tantas ocasiones se legalizaron a posteriori en multitud de ciudades españolas.

Y todo ello, sin hablar de un aspecto que igualmente se olvida continuamente aunque debería ser el primero en tener en cuenta: es materialmente imposible sostener el ritmo de crecimiento incluso bajo de nuestra época basado en el consumo no repuesto de energía y todo tipo de recursos finitos.

Cuando las instituciones, los líderes sociales, los encargados de hacer justicia y los propios ciudadanos asumen sin pestañear que lo conveniente es crecer, aunque sea de cualquier forma, nadie puede luego extrañarse que a nuestro alrededor se multiplique la inseguridad, el desasosiego y el temor. Como dice José Manuel Naredo, el ser humano se ha erigido en el vértice de la pirámide de la depredación planetaria. Y eso significa que depredamos a nuestros congéneres y nos destruimos a nosotros mismos.

Hoy día ya no deberían quedar dudas de que el problema del crecimiento económico radica precisamente en su propio concepto, en su naturaleza intrínseca. Ni siquiera ya es el modo, ni el ritmo lo que va a paralizar el progreso social y la vida misma en este planeta. El enemigo, aunque esto pueda parecer exagerado, es el propio crecimiento y por eso, como decía hace poco el profesor francés Serge Latouche, hay que hacerse objetores: “Yo objeto contra la imperante religión del crecimiento económico. Se venera el crecimiento como fin en sí mismo, se persigue siempre crecer por crecer. ¡Es algo irracional y suicida!” (La Vanguardia, 16-03-2007).

Ahora bien, me parece que tampoco es completamente válida cualquier tipo de objeción. Es imprescindible la denuncia, la manifestación más clara posible de los problemas, como puede estar haciendo por ejemplo la conocida película de Al Gore, pero creo que no basta con eso. El crecimiento irracional de nuestra civilización tiene resultados “incómodos” pero es que lo relevante es que tiene causas y tiene propósitos y, sobre todo, tiene responsables muy directos.

Todo esto último es lo que hay que poner también sobre la mesa porque, si no, podremos impactarnos pero nunca seremos capaces de determinar en qué otra dirección conviene orientar la vida social y económica de este planeta herido.


martes, 17 de julio de 2007
Desde hace unos mesos esta en funcionamientoNace rebelate.info, un sitio para promocionar noticias rebeldes.

Rebelate.info está basado en el software del exitoso “mename.net” pero dedicado a publicar informaciones relacionadas con los procesos de transformación social, especialmente en Latinoamérica.

Esta web pretende ser un lugar de encuentro entre los diferentes medios alternativos que pueden promocionar sus noticias. No pretende sustituir ni ocupar el lugar de ningún medio, ya que en el mismo no se publican las noticias, sino solamente el enlace a ellos y los comentarios de los lectores.

Al igual que su gemelo Menéame , la portada será obra de los usuarios que votarán sus noticias preferidas, para lo que no hará falta registro previo. Sin embargo, si que se necesitará registrarse para enviar noticias o comentarios.